
David Hernández de la Fuente firmando esta mañana en la caseta de Kailas (265) de la Feria del libro de Madrid sus novelas Continental y Las puertas del sueño.
En cuatro años al frente de Kailas he leído cientos de manuscritos. Muchos buenos, algunos incluso excelentes. Pero nunca había tenido la fortuna de hallar una obra que reúna de un modo tan magistral sencillez y belleza. Una vez derrocha sensibilidad sobre un terrible asunto que debe conocerse desde una nueva perspectiva, la de Felix, un personaje cuyo recuerdo acompañará ya para siempre a quien se acerque a él. Una vez tiene una insólita capacidad para maravillar al más exigente de los lectores, y para hacer extremadamente feliz, también, a quien busque una historia deliciosa muy bien contada, eso que no es otra cosa que la literatura en su mejor estado. Para mí, la novela de Gleitzman es una de las más extraordinarias y hermosas que se han escrito jamás sobre el Holocausto. Su lectura debería ser obligada para todos.
Ángel Fernández Fermoselle
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada